[ES] Hablando de la noche apocalíptica, de mas mucho, y de occipucios (19:47 23/08/2016)

Estoy en uno de esos momentos en los que tengo que esribir. Lo noto en mi occipucio, que es el bulto que tenéis en la parte de atrás del craneo. El mio es muy pronunciado. Tanto, que me podría colgar de un perchero. Pero ese es otro tema.
Hoy he salido de Nantes. Se que no os he contado ni cómo he llegado hasta ahí, pero todo a su debido tiempo. Siento que tengo que informar de que estoy escuchando a Yann Tiersen mientras se pone el sol entre los árboles, sentado en una mesa de madera frente a un pequeño lago escondido entre mas y mas árboles, y me encuentro en un estado entre nube y amapola celestial, de modo que igual se percibe en mis palabras.
image

imageimageimage

Hoy mi humor ha estado bastante tripolar. Por la mañana estaba en la gloria; luego de muy mala hostia porque he tardado cuatro horas en avanzar 10 kilómetros, y luego algo triste porque, bueno pues porque a veces estoy triste sin motivo aparente. Ahora tengo mi cacerola con espaguettis hirviendo delante mío, asi que muy triste no estoy jeje. Es importante elegir el momento en el que escribo mis entradas, porque si lo elijo mal puedo decir todas las palabrotas que no he dicho en 26 años, o llevaros a la depresión mas profunda. Este momento es bueno.
Quiero empezar por la noche en la que me convertí en un gran pelotudo. Fue la noche de hace unas cuantas noches, entre 3 y 4 pero me da pereza ser especifico. Esa día estaba en La Rochelle, una ciudad costera muy delux, la cual supe que me daría bien por el orto desde el primer momento. Primero, llevaba una semana sin ducharme casi (o sin el casi), e iba buscando desesperadamente una ducha de playa, de esas que eran tan abundantes en el sur de Francia pero que han ido desapareciendo a medida que me movía hacia el norte. Segundo, se me estaba haciendo tarde y no veía arbustos por ningún lado. Y tercero, tenía hambre. Tras un fracasado intento de encontrar ducha/cobijo/enjundia alimentaria, me decidí por ir al centro de información, donde me atendió una chica muy guapa que hablaba castellano. Esta desgraciada me recomendó dormir en la playa. No cualquier playa, una playa a las afueras de la ciudad en la que no había nadie. En mi mente, esta chica no la categorizé de desgraciada hasta la mañana siguiente. Os cuento porqué. Justo al atardecer, me presento en la playa. Y lo gozo.
image image
Me siento un afortunado de la vida porque, aunque no haya duchas, la playa es enterita para mi, se ve la puesta de sol, y es todo muy bucolicamente hermoso. Ceno viendo la puesta, y preparo mi tienda. La puse justo lo mas arriba que podía (miento, a 10 metros había un alto en el cual si la hubiese puesto no hubiesen ocurrido desgracias, pero soy pelotudo), asegurandome que la linea de algas quedaba delante mío y que la marea no subiría tanto. Me dormí sintiendome como un dios. Me desperté sintiendome como una pura escoria humana.

A las dos de la madrugada de esa noche me dio el insomnio, y me puse a escribir. Escribí el de qué haría si fuese dictador del Mundo, lo cual me llevó hasta las cuatro, y sin terminarlo decidí volver a dormir. No sin antes mirar fuera de mi tienda y comprobar que la marea seguía lejos. Efectivamente, habia bajado muchisimo. Tanto que pensé: “Jostras, como suba lo mismo que baja estoy jodrido”. Incluso me dije a mi mismo que lo mas inteligente sería subir la tienda al cesped que había mas arriba, y quitarla muy pronto para que no me viesen los coches. Pero soy optimista. Imbécil, y excesivamente optimista. En la bici iba pensando hoy que debería escribir una entrada sobre las desgracias que le pasan a la gente que es muy optimista, porque estas son muchas y muy interesantes. El caso es que yo me dije a mi mismo: “bah, seguro que la marea estaba lo mas alto cuando puse la tienda, y no va a subir mas que eso”.
Seis de la mañana. Estaba soñando algo entretenido, de eso que si te despiertas quieres volver a cerrar los ojos para seguir con la historia, pero nunca funciona. Y en un milisegundo noto dos cosas aterradoras: agua y movimiento. El agua es casi lo de menos, pero notar que todo se mueve a tu alrededor nada mas levantarte, y no saber ni hacia donde ni porqué es una sensación muy jodida. El caso es que mi tienda estaba siendo arrastrada por una ola que había subido hasta donde yo creia que era mi paraiso inalcanzable. Como os podéis imaginar, una tienda no está muy bien sujeta en la arena de playa, y a la que abro los ojos veo como la tienda esta rotando sobre sí misma y bajando hacia el mar. Empecé a gritar “no no no no no!!” en el momento en el que me di cuenta de lo que estaba pasando y lo primero que hice fue tratar de buscar la cremallera para salir. Pura ansiedad mental. Estuve al borde de rajar la tienda con tal de salir de ahi, porque sin mis gafas era como un feto siendo parido y no veía nada, y menos la cremallera, pero justo La encontré y me arrastré fuera antes de la siguiente ola. El estres y acojone que me produjo esta situación supera con creces los de ser aplastado por una apisonadora de arena o una cosechadora. Cuando me quise dar cuenta, el mar se había llevado la cubierta de mi tienda y mis cosas de cocina. El mar me devolvió todo menos la cubierta. Supongo que para que aprenda de una vez. Ah, y cuando encontré el quemador de alcohol, grité como un absoluto psicópata. Me hizo gracia hasta a mi.

image

Mi iPad parecía haber muerto, porque no cargaba bien, y sigue sin hacerlo. Pero hay momentos en los que me da una alegría y se carga, como ahora, que lo tengo enchufado a la batería que cargo con el panel solar (el panel es una maravilla por cierto), y por eso estoy escribiendo esto. El día siguiente lo perdí en ir al Decathlon a por mas clavos de esos para la tienda, y en reordenar mi cabeza. Dormí en un camping por primera vez porque no podía con mi alma. Esa noche diseñé otra cubierta para mi tienda, con bolsas de basura y cinta americana jaja. Salió igual que todos mis intentos de imitar algo del programa Art Attack; una enorme chapuza. Pero de momento funciona. A ver cuando llueva…

image

¿Alguna vez habeis probado alubias pintas con espaguetti? Esta riquisimo! O igual es que yo tengo mucha hambre, no lo se.

El día siguiente hice bici con calma, y llegué hasta un pueblo llamado Challans. En realidad no vi el pueblo en sí, sino que me dediqué a mirar en los basureros de los supermercados. Suena raro, lo se. Siempre había sido el que mira a los que miran en los cubos de basura. Es curioso el cambio de perspectivas. No es que necesite comer de la basura, sino que me parece una verguenza lo que se tira…
image imageEn realidad no es una verguenza, porque los dependientes hacen lo que se les dice. Lo que es, es un sistema muy jodido. Ya hablaré de ello en el post sobre alimentación. Ese día dormí en un parque, super a gusto. No os imagináis lo que valoro a día de hoy tener un lugar para dormir en el cual nadie me moleste, nada me llueva encima, no me aplaste un camión, ni me lleve la casa el viento, ni me arrastre una ola. Infravaloramos una habiación y una cama (con almohada!). Pero es normal que infravaloremos ciertas cosas. Si no, estariamos todo el dia alucinando pepinos con todo como si nos hubiesemos comido un kilo de setas psicodelicas.

La mañana siguiente fue el dia de ayer (22 de agosto), que me tocó hacer una ruta bastante larga, hasta Nantes. Mi objetivo era llegar pronto y ver la ciudad con algo de calma. Me hice 50 kilometros muy embolao, y a tan solo 10 de Nantes me perdí, para variar. Resulta que acabé en una gasolinera en medio de la autopista, y de la cual no podía salir (de forma legal). Esto fue cuando un tío alto con gafas se me acerca y en inglés afrancesao me pregunta que que shits estoy haciendo. Jaja. Me dijo que lo tenía complicado para salir de ahí, pero que él me podía llevar en su coche si conseguíamos montar la bici en su capó. Y eso hicimos. Que majo. Y para rematar mi buena suerte, el tío era dueño de una tienda de bicis en París (uno de mis próximos destinos) y me podía ayudar a ponerla a punto (porque ya se me ha roto un radio, entre otras cosas). Fuimos hasta la casa de su suegra, donde estaba su novia. No creo que sea la suegra si no se han casado, pero ya me entendéis. La novia de Charles se llama Linda, y al llegar y para mi sorpresa (y alivio), me invitaron a pasar la noche en su casa. Dejamos todo y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad, la cual me pareció una de las mas bonitas que he visto hasta ahora, y en la cual viviría bastante a gusto yo creo. Esta hecha para las bicis y los peatones, de modo que casi no hay coches, y hay un montón de parques y canales. Tres belle! Charles sueña con ser negro, porque le gusta el baloncesto y dice que los negros molan mas y son mas fuertes. Pero no es negro. Así es la vida.

image image image image
Luego fuimos a cenar con la madre, y me invitaron a una cena en un barco en el canal (el barco de la primera foto). Gente de calidad. No de calidad monetaria, sino humana. Se portaron increiblemente bien con un completo desconocido. Ahora me apetece hacer lo mismo a mí.

Dormí como un rey en un sofá-cama gigante. A mitad de la noche me despertó el ruido de un camión y pensé: “ya está, aquí la palmo”, y luego caí en la cuenta de que no estaba tirado detrás de un seto sino en un primer piso muy bonito y seguro. Pura vida. A la mañana desayunamos todos juntos, me despedí muy agradecido y me fuí en busca de una tienda de segunda mano para encontrar el teclado desde el cual estoy escribiendo esto. 😀 No creí que tendría la suerte de encontrar un teclado tan bueno y barato como este, y menos que me dejase poner acentos y ÑÑÑs jaja, estoy en la gloria. Eso sí, no se si he hecho bien en deciros lo de los acentos, porque ahora me había acostumbrado a no ponerlos y me estoy liando con qué lleva acento y qué no. Como hecho de menos el autocorrector del word carajo.

Luego fue cuando me perdí durante horas y quería dejar que me llevase el rio. Encima ha hecho tal calor hoy que no he podido ciclar mas de una hora seguida cada vez. Ha habido un momento en el cual estaba tan mal que me he metido en un super y me he comido un yoghourt de 600 gramos, una bolsa de cereales, 1 litro de zumo de manzana y un bollo de pan pequeño, todo en menos de 5 minutos, porque creía que me quedaba tirao como una flema en el suelo. Y os tengo que hablar de la comida. No es normal la de comida que tengo que comer al día. Y luego no se donde se va. Hoy he desayunado en la casa de esta gente un desayuno normal. A las 2 horas me he metido medio kilo de lentejas con fideos y verduras. A la hora de eso me he metido el atracón de yoghourt. Luego he ido comiendo pan todo el rato, y a las 7 de la tarde me he cenado los espaguetti con alubias. No he comido tanto en mi vida. Creo que si un dia me salto alguna de las comidas me quedo famélico. En fin, ya voy a ir acabando. Desde que he empezado a escribir han pasado 2 horas. Son las 21:58 para ser exactos. En este tiempo he escrito, he cenao, he hecho mis 160 flexiones diarias, he hecho mermelada de moras, he puesto la tienda, he limpiado los cazos, meao como las cabras, y me he metido en la tienda. Toca sobar. Mañana subo este post a ver si encuentro un fetido McDonalds.
Black power!

5 thoughts on “[ES] Hablando de la noche apocalíptica, de mas mucho, y de occipucios (19:47 23/08/2016)”

  1. Ay Pablo, soy tu fan number 1. Cómo me haces reír! En verdad me alegra que sigas vivo… Madre mía. Ánimo! Que no te queda nada para llegar a Malta ni ná. Jajaja

  2. que entrada mas buena. un saludo del primano!
    me he descojonado bastante, muy bueno. Flipo con el tio que se portó tan bien.
    un abrazo bien grande mamonazo.

  3. Querido Pablo,
    Me río tanto con tu forma de contar las cosas!!!
    Sin embargo, cuando soy consciente de que lo que cuentas TE PASA DE VERDAD, se me saltan las lágrimas.
    Cuídate mucho, MÁS. Una dosis de prudencia extra no te viene mal…
    tienes mucho que hacer, mucho que comunicar, así que no te arriesgues inútilmente.
    Abrazos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *